domingo, 30 de agosto de 2009

Llego el Fiinal ♥

No sé cómo paso, pero simplemente un día deje de sentirte, dejaste de importarme, tu vida ya no me pertenecía, ya no me importaba lo que te pasara, quisiera decir que me duele que todo se valla acabando poco a poco, que nuestro sueños queden en el aire, pero no es así, no me afecta como pensé que me afectaría si algún día nos separáramos; ahora comprendo que lo único que me mantiene, es mi ego, el no aceptar que se acabo el juego y salí perdiendo. Pienso como llegamos a este punto, tal vez no pusimos de nuestra parte, tal vez jamás comencé a extrañarte, sino que escondía el hecho de que te iba olvidando, que ya no te necesitaba, ya no eras parte de mi vida, como yo ya no era parte de la tuya, tal vez el tiempo ayudo a que esto terminara. A veces pienso, si tu aun me ama, y cuando creo que sí, busco la manera de seguir, de que el olvido no nos consuma, de encontrar eso que nos unió, pero en cambio cuando siento que tal ves tú también me estas olvidando, lo que crece es mi enojo, las ganas de ser la primera en acabar con esto, las ganas de decirte a la cara lo que ya no siento, de lastimarte como tu forma de ser me lastima. Pero creo que esto es lo mejor para ambos, tenemos que aprender más, yo se que seré mas feliz sin ti, la vida me depara otros mundos y ya no me detendré por ti, porque aprendí que no valías la pena, ni mi sacrificio ni el amor que un día sentí , que tal vez lo que nos mantenía junto era un capricho y no el amor que creíamos; solo es de esperar, yo sé que esto terminara, que el proceso será lento y doloroso, pero tengo la esperanza que llegue a su fin…

sábado, 18 de julio de 2009

★ мueят deL Coяαzoи

El frío recorría cada parte de mi cuerpo, caminaba por un oscuro pasillo, iluminada solamente por la luz de una vela; a cada paso que daba el tiempo me parecía más lento, más pesado, parecía haber vivido una eternidad.
Llegue a su habitación, la luz de la luna iluminaba mi silueta; apague mi vela y la coloque en un rincón; no quería testigos.

Me acerque lentamente, mirándolo por última vez, recostado en su cama, conservando en mi memoria cada uno de sus perfectos rasgos.
Me senté a su costado, mire el instrumento que con fuerza sostenía, una filosa hoja de metal, una navaja; volví a posar mi mirada en él, no podía sentir cariño y odio al mismo tiempo; acaricie su mejilla, era cálida, hizo un pequeño gesto de molestia, debido al roce con mi fría piel; mire mis manos, recordé mi rostro, mi aspecto era pálido y de cansancio, todo a consecuencia de llorar por las noches, de sentir un dolor en el pecho, un vacío que me congelaba el alma, sufrimiento que él me hace sentir; el que es capaz de dormir tranquilamente, como si no tuviera conciencia.
Me incline hacia él con cuidado, evitando despertar a mi víctima, estando tan cerca de su rostro, pude sentir una vez más su respiración, me acerque lentamente, nuestro labios se tocaron, la última vez que lo besaría, el jamás lo sabría.
Un liquido empezó a recorre mi mano, la mire, no había notado que estaba herida, un accidente, me había cortado; gotas a mi alrededor, en las sabanas, el suelo, en lo que era mi vestido blanco, ahora manchado de pequeñas evidencias rojas; no sentía dolor alguno; mi cuerpo había dejado de sentir desde hace mucho.
Acerqué la navaja a su delicado y frágil cuello, el miedo empezó a recorrer cada parte de mi cuerpo; quería matarlo, hacerle sentir aquel dolor que ahora me invadía matando cada parte de mi ser, quería desgarrarlo, hacerlo con mis propias manos, sentir como su pulso iba disminuyendo y los latidos de su triste corazón se apagaban.
La ira me invadía, presione la navaja más a su cuello, comenzó a sangrar, lo cortaba lentamente. Abrió los ojos repentinamente, el recuerdo de su mirada de dolor, en aquello ojos azules, la conservaría para siempre, rápidamente termine mi trabajo, el no hiso ningún ruido, no dijo ninguna palabra.
Mire mi mano, bañada de ese liquido rojo, producía un extraño olor asfixiante, la sangre de la persona que más había amado, la que más me había lastimado; el dolor, no se había ido, aquel sufrimiento que sentía desde hace mucho tiempo, debido a su traición, no había desaparecido, seguía aquí consumiéndome lentamente y se acrecentaba a medida que miraba como lentamente, todo se iba consumiendo, bañándose de ese rojo, las sabanas, mi ropa, mi piel.
Tire la navaja, el ruido metálico invadió la habitación, camine lentamente, rodeando la cama, pero sin apartar la vista en el, era tan bello, aun bañado en su propia sangre, aun sin respirar; me recosté a su lado, me abrase a su cuerpo y coloque mi cabeza en su pecho, recordaba cómo era sentir su calor y el latir de su corazón, ahora solo podía sentir su frio cuerpo, cerré lo ojos y me hundí en mis vacios pensamientos y en un profundo sueño.

domingo, 19 de abril de 2009

♥ Hazme Olvidarlo ♥


Toque a su puerta, el viento giraba a mí alrededor, la lluvia caía tímidamente sobre mi tembloroso cuerpo, una lágrima recorrió mi mejilla, estaba cansada, correr hasta aquí fue lo único en lo que había podido pensar, él abrió la puerta, no le di tiempo de mirarme ni de que pensar, solo me lance a sus brazos , me recibió confuso, pero con cariño, acaricio mi cabello, mientras yo sollozaba en su hombro.
Me hizo pasar, me condujo a dentro de su casa sin decirme nada, solo me miraba y me rodeaba amistosamente con sus brazos; me sentó en su sofá, tenia frio así que me cubrió con una manta, me hizo beber algo, no recuerdo que, pero hizo sentirme mucho mejor y elimino el frio de mi cuerpo; no dijimos nada, miro caer mis lagrimas; inmediatamente me tomo en sus brazos, acaricio mi cabello; ¨lo vi ¨ fue lo único que pude pronunciar, él sabia de lo que hablaba, por fin había visto lo que tantos me dijeron; pero ahora no quería hablar de eso, solo quería desahogarme, para después comenzar a odiarme por lo ciega que había sido. El tiempo parecía más lento, él se acerco a mí y susurro algo, que hasta hoy sigue confundiéndome:¨te amo¨, lo último que me dijo; después, aun en mi sorpresa, me tomo delicadamente el rostro y me beso; mi mejor amigo, la persona en la que mas confiaba, nunca me pregunte como sería un beso suyo y ahora sentía la suavidad de sus labios, no entendí lo que pasaba; pero con cada beso, con cada caricia mi dolor iba desapareciendo, me deje llevar; ahora sé que tal vez no fue lo correcto, pero no me arrepiento.
Acaricio mi espalda, yo solo lo seguía, lentamente me hizo recostarme en aquel sofá, beso mi piel, acaricio mi cabello, el frio desapareció de mi cuerpo, sentí su aroma, su respirar recorrer cada parte de mi cuerpo. Me beso la boca, cada rincón de mi rostro, lentamente bajo por el cuello y se detuvo en aquel botón, espero unos minutos respirando en mi piel, esperaba una reacción de rechazo de parte mía, jamás se la di, siguió besándome, borrando los besos de aquel que me había roto el corazón, el tiempo se volvió lento. Acaricio mi cuerpo, consolándome, me beso tratando de borrar mi recuerdo, yo trate de encontrar en su cuerpo, en aquel sofá la paz y el amor que se habían ido de mí, llenando el vacío de mi corazón, con aquel nuevo amor que él me brindaba.
Los rayos del sol iluminaron nuestros cuerpos aun abrazados, protegidos por una manta; recargaba mi cabeza en su pecho, acariciaba su piel por primera vez con ternura y no tratando de arrancar de ella un poco de consuelo, no creí sentir esa clase de cariño por él, mentiría si dijera que lo amaba; pero tal vez me ayudaría a olvidar a aquel que me había lastimado; lo mire por un largo rato, imaginaba como sería mi vida, si lo dejara entrar en mi corazón, tal vez todo debía de ser así, en la mañana le daría la noticia, pensé; me acerque a él y le di un beso en la mejilla, después me volví a acomodar a su lado y me abrase a él, ya había olvidado por que había llorado.


jueves, 16 de abril de 2009

Mi VeRDaD


★ ¨No he vivido lo que muchos, pero no por eso mi sentimiento es menos fuerte; se que aun me falta vivir, aprender y caer; pero de algo estoy Segura, te amo. A pesar de lo que me digan, lo que siento por ti es verdad, no lo sabes, porque no lo quieres ver pero yo te doy mis lagrimas y mi corazón, no sé si me ames; tiempo atrás llore por tener esa duda en mi interior, ahora sé que eso no importa ya, aprendí a curar las heridas de la duda, con la alegría de tenerte, sé que no será para siempre, como a mí me gustaría; pero el tiempo que te tenga, lo usare para amarte; porque hoy, en la soledad de mi corazón, en la indiferencia de mi ser, se que lo único que importa es que yo se que te amo¨